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El Museo de Zaragoza se encuentra ubicado en la Plaza de los Sitios y en él permanecerá la exposición "Goya e Italia".

En 1766, cuatro años antes de que Goya emprenda su viaje a
Italia, Francisco de Goya se presenta a un premio de pintura de la Real Academia de
Bellas Artes de San Fernando y no consigue ningún voto. En 1772, Goya regresa a
España y cuando pinta la iglesia de la cartuja de Aula Dei, ya lo hace como
mejor pintor español del siglo XVIII. La importancia del viaje a Italia del
pintor de Fuendetodos fue, por tanto, capital en la carrera artística del
aragonés. Para estudiar y comprender mejor este periodo de la vida del
zaragozano más universal, el Museo de Zaragoza acoge la exposición Goya e
Italia
La magna exposición, que ocupa una buena parte de las
dependencias del Museo de Zaragoza, cuenta con más de 350 obras, de las que 89
pertenecen a Goya que abarcan desde los años de su juventud (1770) hasta
finales del siglo XVIII. Así, se pueden contemplar obras de gran valor como La
familia del Infante Don Luis de Borbón (cedida por la Fundación Magnani
Rocca de Parma), Autorretrato (Museo del Prado), El sueño de la razón
produce monstruos (Museo del Prado), El sueño (National Gallery de
Dublín), Retrato de María Teresa Borbón de Godoy (Galleria degli Uffizi)
y la primera edición de Los caprichos (Calcografía Nacional). Junto a
ellos, destaca, por su importancia capital, la exhibición del Cuaderno
italiano, en el que Goya da fe de las ciudades en las que estuvo, los
pintores que le marcaron y hasta pinta distintos bocetos en él como el de Aníbal.

Pero la pintura del maestro aragonés no surge solamente de él ya
que recibe las influencias de pintores contemporáneos a él. Así, a lo largo de
la muestra también se pueden ver piezas de Mengs, Füssli, Piranesi, Girodano,
Giaquinto, Francisco Bayeu, Tiepolo, Ingres y Traversi, entre otros muchos,
hasta llegar a 118 autores de los que se puede contemplar obra, más allá de
Goya. El objetivo de la exposición no es atribuir obras a Goya en este periodo
sino descubrir y estudiar las estructuras visuales de la formación del artista.
La muestra parte de la formación zaragozana de Goya, para
después pasar al mundo romano, al de Parma hasta llegar al tránsito de vuelta a
España y su paso como pintor de la
Corte antes de que apareciera el Goya más oscuro y terrible
acuciado por una visión del mundo muy negativa, debido, entre otras cosas, a su
sordera.
Teniendo en cuenta estas etapas, Goya e Italia está
dividida en quince ámbitos muy diferenciados por el color e incluso por las
formas arquitectónicas que van marcando las distintas rupturas que van
sucediendo a lo largo de las pinturas que se pueden contemplar. Así, se abarca
el periodo desde el Goya más joven hasta el comienzo del siglo XVIII.
Daniel Monserrat (El
Periódico de Aragón)
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